Sitios web y landing pages
Sitios corporativos, de producto y landing pages para una pieza puntual. Diseño propio, carga rápida, buscables desde el primer día y con un gestor de contenido que tu equipo puede usar sin depender de nosotros.
Web & Digital Presence
Diseñamos y construimos sitios rápidos, claros y preparados para convertir visitas en oportunidades. Y antes que el sitio, el sistema de diseño que lo sostiene: los colores, las tipografías y los componentes con los que tu marca se ve igual en cada pieza nueva, acá y en todo lo que venga después.
Qué resolvemos
Sitios corporativos, de producto y landing pages para una pieza puntual. Diseño propio, carga rápida, buscables desde el primer día y con un gestor de contenido que tu equipo puede usar sin depender de nosotros.
Tiendas que venden: catálogo ordenado, pagos y despachos conectados, y el seguimiento de lo que pasa después de la compra. Construidas sobre la plataforma que mejor calce con tu operación.
Cuando un sitio no alcanza: buscadores, configuradores, portales de cliente y herramientas que viven en el navegador y se conectan con tus datos.
Cuando cada pieza nueva se diseña desde cero, la marca se desordena y todo cuesta más. Dejamos el sistema: colores y tipografías como tokens, un kit de componentes y las reglas para aplicarlos, listos para usar en el sitio, en el producto y en lo que venga.
FAQ
Un sitio corporativo de entre cinco y ocho páginas toma entre tres y seis semanas desde la aprobación del contenido. Una landing page puede estar en línea en días. Una aplicación web se estima aparte, porque depende de las integraciones y de los datos que tenga que leer.
Preferimos construir con lo más actual que haya disponible: desarrollo propio sobre React y Vercel, con IA en todo el proceso. Es lo que nos permite entregar antes y que el sitio siga siendo rápido después. En comercio electrónico trabajamos sobre Shopify. Si tu empresa ya tiene una plataforma y un equipo que la maneja, nos adaptamos a ella en vez de forzar una migración: la decisión la toma el problema y quién va a operar el sitio, no lo que nos convenga vender.
Un logo define cómo se ve la marca; un sistema de diseño define cómo se construye todo lo demás. Son los colores y las tipografías como tokens reutilizables, un kit de componentes (botones, tarjetas, formularios) y las reglas de cuándo usar cada uno. Sin él, cada landing, cada presentación y cada pantalla nueva se diseña desde cero y la marca termina con diez versiones de sí misma. Usamos el nuestro —el design system de NLACE— en todos nuestros proyectos, y es el mismo trabajo que dejamos instalado en el de un cliente.
Incluye los tokens de color, tipografía, espaciado y radios; un kit de componentes (botones, tarjetas, formularios, navegación) construido sobre esos tokens; y la documentación de cuándo usar cada uno. Se entrega de dos formas: como paquete que el equipo de desarrollo instala y actualiza, y como biblioteca para quien diseña. Así el mismo cambio de color viaja a todas las piezas en vez de repetirse a mano en cada una.
Sí. El sistema se puede instalar sobre lo que ya existe y ordenar de ahí en adelante: las piezas nuevas salen alineadas desde el primer día y las viejas se van migrando cuando toca tocarlas, sin un rediseño completo de golpe. Es el camino habitual cuando la marca funciona pero cada landing, cada presentación y cada pantalla nueva terminaron pareciéndose poco entre sí.
Sí. El dominio, el hosting, el repositorio y las cuentas de analítica quedan a nombre del cliente, con sus accesos entregados al cierre del proyecto. Si más adelante decide trabajar con otro proveedor, se lleva todo.
Se puede operar con nosotros o quedar en manos del equipo del cliente. Si lo operamos, el trabajo es monitoreo, mejoras de contenido y rendimiento, y reportes de lo que está midiendo el sitio. El alcance se define por escrito antes de empezar.